Berenjenas con tomate
Un plato de inspiración griega con berenjenas doradas y una salsa de tomate y ajo bien concentrada. El orégano, la miel y el vinagre aportan aroma, dulzor y un toque ácido, con perejil picado como remate opcional. Puedes servirlo con tostaditas, arroz o cuscús.
La canción de esta receta

Cocción
Freidora de aire- Temperatura
- 200 °C
- Tiempo de cocción
- 20-30 min
Después, cocinar con la salsa de tomate a fuego suave 5-10 minutos.
Ingredientes
- 2berenjenas grandes (si son medianas, usa la mitad más)
- 800 gtomate triturado
- 4dientes de ajo
- 1 cdaorégano, cucharada rasa
- 1 cdtamiel
- 1 cdavinagre
- perejil picado, al gustoopcional
- huevos, al gustoopcional
- aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria
- sal, al gusto
Pasos
Pela y pica los ajos. Calienta un chorro de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio y rehoga los ajos hasta que estén ligeramente dorados. Vigílalos y baja el fuego si se doran demasiado rápido.
Añade el tomate triturado, el orégano y sal al gusto. Cocina a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese. Si salpica, tapa parcialmente la sartén. Si se queda demasiado seca, añade un poco de agua.
Mientras se cocina la salsa, lava las berenjenas y retira el tallo. Puedes quitar unas tiras de piel si lo prefieres. Córtalas en trozos de bocado, ponlas en un bol, añade sal y úntalas generosamente con aceite de oliva.
Cocina las berenjenas en la freidora de aire a 200 °C durante 20-30 minutos, comprobándolas de vez en cuando, hasta que estén doradas y tiernas por dentro. Hazlas por tandas si hace falta para que no queden amontonadas.
Incorpora la miel y el vinagre a la salsa de tomate. Añade las berenjenas cocinadas, mezcla con cuidado y deja a fuego suave 5-10 minutos para que se integren los sabores.
Si usas perejil, añádelo y deja que se cocine un par de minutos más. Prueba y ajusta la sal.
Opcionalmente, haz pequeños huecos en la mezcla de berenjenas y tomate de la sartén y casca los huevos dentro. Tapa y cocina a fuego suave hasta que las claras cuajen y las yemas estén a tu gusto.